Salida 03/01/26
Inaugurando el nuevo año, fui al bosque a ver que estaba sucediendo con la única pichona que aún no voló… la última vez sucedió esto: https://naturalezasur.com.ar/salida-21-12-25/, pero hoy…
Llegué al nido cerca de las 11 de la mañana. Es tarde realmente para ir a ver aves, sobre todo con los calores que están haciendo (hoy máximo de 31º). Aunque por suerte en el bosque y la sombra no se sufre… el calor no se sufre, ¡porque los tábanos te vuelven loco!
Ayer anillaron a la pichona, una bella hembrita bautizada Juana (Juanita para los amigos).
Me acomodé y me entretuve un rato con los insectos en las flores.

Dentro de los pajaritos, revoloteaban comesebos, fiofío silbón, zorzales, ratonas y estos picoleznas que en su recorrida del bosque pasaron cerquita.

Parte de la información era que, en el día de ayer, la mamá no había sido vista y que el macho estaba muy nervioso, así que parte del desafío de hoy era poder conseguir más data acerca de esta situación…
11.42 apareció el papá. Se posó cerca del nido y vocalizó fuerte llamándola a ella (la madre de la pichona). El bosque le respondió con silencio, aunque su pequeñita se asomó a verlo.

El papá se puso a acicalarse, estuvo unos 15 minutos en esa tarea hasta que decidió cruzar al nido a ver a su hija.





Alrededor de 12.20hs se fue a buscar alimento… y aproveché a almorzar yo también.
Mientras tanto continué prestando atención a los insectos en las flores e incluso a un pequeño saltaperico que aterrizó en mi mano y dejé en el tronco donde estaba sentado.
12.45hs, llegó el papá con una flor de larva.

Juanita no se anima a asomarse para comer, y papá toma muchísimos recaudos antes de alimentarla. De hecho estuvo casi 10 minutos hasta entregarle la larva. La última vez que había estado acá, un Aguilucho Andino los había atacado cerca del nido y al parecer ayer tuvieron alguna situación similar, aunque mucho más estresante.

Luego de alimentarla el macho ingresa al nido, y hacia mis espaldas escucho un doble golpe. (El doble golpe es una forma de llamarse que tienen los carpinteros, muchas veces en señal de peligro dentro del territorio, para no exponerse con los gritos).
Son las 13.02… escucho 1 doble golpe… luego otro… luego otro…
Siendo las 13.08 llevo escuchados 9 y es cuando el macho sale disparado del nido en dirección al aviso…

Espero unos minutos y decido ir a investigar yo también los «doble golpe»… y es cuando me encuentro no solo al macho sino también a una hembra. Con todo lo que estaba sucediendo, me pregunto si es la mamá de Juanita o no… no tiene ningún rasgo distintivo, así que la única forma de asegurarme es viendo el comportamiento tanto de ella como de él.
Como ella voló en dirección al nido, hacia ahí me dirigí, pero la perdí de vista en el trayecto y todo quedó en silencio… Decidí ir a lo seguro y me volví al nido.
Son las 15.20hs, van más de 2 horas desde que los vi por última vez. Ninguno de ellos vino a alimentar ni la pichona se volvió a asomar.
Hace un rato él estuvo dentro del nido picoteando, desconozco el motivo por el cual hacen eso con la pichona adentro…
16.03hs. Aparece nuevamente el papá a alimentar… me sigo preguntando quién era la hembra que vi. ¿El macho la habrá echado o habrá otro motivo por el cuál no se acerca al nido?

Extenuado por ser el único que alimenta, sumado a la defensa del territorio y la alta temperatura es que decidió refugiarse en la horquilla de una rama y descansar un poco…

16:17hs escucho un doble golpe, esta vez por otro lado, pero cerca del nido. El macho no parece nervioso, simplemente mira en esa dirección y se estira un poco.
Vuelvo al nido, y en el árbol de enfrente aparece la hembra adulta.
No trae larva… mira hacia el nido, hago lo mismo y veo a Juanita asomada… La adulta se acicala.

El macho vuela lejos del nido y la llama, ella vuela a su encuentro y responde. Juanita mira (yo también).
17:15hs, llega papá nuevamente con comida. Otra larva pero mucho más grande que la última.

Esta vez papá no la alimenta, sino que ingresa al nido, y ante el llamado de la hembra adulta, se come la larva y sale disparado.


Esperé un ratito a ver si volvían y como no lo hicieron fui en su búsqueda. Los encontré cerca uno del otro, ella seguía acicalándose…
Y la pregunta del millón… ¿es la mamá de juanita?
Por el rulo (muy largo a diferencia de las otras hembras de la zona) y la actitud de él, ella ES la mamá…
¿Qué pasó que no se acercó al nido en todo el día?, solo podemos teorizar. Según Valeria (Bióloga y líder del proyecto de Carpinteros), es muy probable que ayer la hembra haya tenido algún ataque cerca del nido (de una rapaz), y me cuenta que esos episodios son de gran estrés y pueden hacer que los carpinteros eviten acercarse durante varios días.


Veremos como sigue esta historia, deseamos desde el proyecto que Juanita pueda sobrevivir y crecer fuerte y sana… en cuanto haya más novedades serán publicadas.

Apasionante toda la historia y lo principal es q pese al doble golpe q indica peligro y todos los percances hubo final feliz!!! Me encantó el relato!
apasionante y paciente relato….deseo final feliz para esta flia!
Gracias Facundo por el relato detallado, apasionante!
Qué apasionante! Y todas las horas que estuviste! Gracias por enseñarnos sobre los carpinteros!
Gracias por compartir y enseñarnos!