Salida 27/06/26

Luego de que haya nevado en ciertas cotas, el día amaneció prácticamente sin viento pero bastante frío. Fui a ver Cóndores (como para variar). Por suerte el camino ayudó y pude llegar en vehículo, ya que no estaba para caminar demasiado.
A eso de las 12hs llegué a destino.

¿Cóndores? solo unos poquitos en los dormideros. El resto ya se habían ido. Y por ahí abajo vi uno posado tomando Sol, casi como esperándome.

Las manchas blancas son excremento de otros cóndores. Evidentemente la noche anterior el dormidero estuvo muy lleno y quedó algo más expuesto.
Ellos también bostezan.
Las poderosas y enormes alas de los Cóndores

Al rato comenzaron a volar sus compañeros y él decidió sumarse. Con lo cual me fui a almorzar.

Un macho de unos 4 años vuela delante de los dormideros ya vacíos

Para las 13.10 me habían dejado solo. No solo los Cóndores se habían ido, sino también la pareja de Águilas. Así que me acosté a almorzar muy tranquilo.
Recién para las 13.40 aproximadamente apareció un grupito de unos 4 o 5 que dieron unas vueltas y volvieron a partir.
A partir de ahí hubo momentos donde aparecían algunos, y luego volvía a quedar solo: 14hs, 15hs. (si, 1 hora sin cóndores).
15.40 los dormideros se empezaron a llenar. Y a partir de ahí no paramos. Venían de a 2, 3, 4, 5, 6 ejemplares.

Una hembra calcula mal el aterrizaje y decide cambiar de rumbo para dar otra vuelta
Nubes espectaculares le daban dramatismo a la escena
Un macho juvenil se arrepiente a último momento de aterrizar en la piedra
El Gaucho Serrano menos confiado que conozco (aparece muy de vez en cuando y no se acerca)
La curiosidad la llevó a levantar la cabeza en pleno vuelo

Cuando llegó Fede, fue que comenzaron a llegar todos los Cóndores. Agradecimos que no haya prácticamente viento, ya que la temperatura era bastante baja y el Sol por momentos se tapaba con las nubes.

La única vez que las águilas pasaron relativamente cerca

Antes de irnos, intentamos contar la cantidad de ejemplares que iban a pasar la noche. Entre la distancia y la poca luz, podemos errarle al número, sobre todo en aquellos huecos donde comparten varios individuos. Sin embargo la cuenta nos dio uno 71.

Fue de esos días donde parece que no va a pasar nada, y al final pasa de todo. Por eso seguimos reforzando la idea de «que pase lo que tenga que pasar, que va a estar más que bien».

Otra salida exitosa, que se disfruta, que se aprende y que permite compartir ciertos registros.

Acá algunos videos del día:

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